Ruta de los  Palomares

 

 

INTRODUCCIÓN

 

La existencia del palomar está íntimamente relacionada a la tradición popular. Sus orígenes se remontan a la época de los romanos en la península que convirtieron nuestra comarca en campo de experimentación de la tradición del cuidado y explotación de las palomas, esto unido a la tradición romana de incluir las cenizas de sus difuntos en pequeños nichos, situados en las paredes de los “columbarios”(lugares de enterramiento), hace que nuestra comarca se especialice en el cuidado y la explotación de las palomas.

Los palomares suelen situarse en los alrededores de los pueblos, existiendo de todos los tamaños y de diferentes formas, como circulares, cuadrados, rectangulares...

Su arquitectura está adaptada a la realidad física, en donde el barro, se convierte en el material base, utilizado de dos maneras: el tapial y el adobe.

 

ITINERARIO 1

 

Iniciamos nuestro recorrido en el norte de Toro, concretamente en Villalonso donde podemos destacar junto a su castillo un conjunto de palomares semiderruidos construidos de barro y paja, de forma circular. Seguimos hacia Pinilla de Toro, y en las afueras del pueblo dos solitarios palomares, uno redondo y otro cuadrado, conviven en perfecta armonía.

 

Nuestra próxima parada se sitúa en Abezames, siguiendo la carretera que sale desde Pozoantiguo, aquí una multitud de palomares de variadas formas, colores y tamaños se presenta ante nuestros ojos.

 

En la carretera hacia Pozoantiguo, nos detenemos para observar el típico palomar integrado en el corral de la vivienda. Volviendo hacia Pinilla de Toro, haremos un alto en Vezdemarbán, donde haremos un alto para surtirnos de su famoso chocolate y observar sus casa e iglesia de Santa Mª de la Cuesta del s.XVIII.

 

El siguiente punto de nuestro recorrido es Belver de los Montes, en cuyas afueras se extienden varios palomares circulares que descienden hacia el llano y se confunden con una nueva construcción que simula ser un palomar y que en realidad es una piscina municipal y restaurante , lo cual nos da la idea de la importancia de estas construcciones , que inspiran otros atractivos para la comarca.

Seguimos nuestra ruta hacia Bustillo del Oro, y en mitad de camino, del lado derecho de la carretera, observamos un antiguo molino de viento que fue utilizado como palomar, construido mezclando barro, piedra y paja. En este punto los palomares destacan por sus detalles en forma de pináculos que nos ofrecen una decoración sobría pero curiosa.

 

Continuamos hacia Malva, donde observamos varios palomares en perfecto estado de conservación de forma rectangular y circular, junto con otro antiguo molino de viento que fue utilizado de palomar.

 

Seguimos la ruta hacia Gallegos del Pan en donde el palomar pasa a formar parte de la vivienda, integrándose en la misma, a modo de corral.

 

Finalizamos la ruta siguiendo hacia Algodre y Coreses, donde haremos un alto para degustar la cocina tradicional en el Hotel “El Convento”. Zamora capital está ya a la vista.

 

ITINERARIO 2

Iniciamos nuestro recorrido en la capital zamorana, concretamente en su parte este, para enlazar con la comarcal C-612, a 6 km. tomamos un desvío  que nos lleva a Torres del Carrizal dejando a nuestra derecha el Teso de la Mora, famoso por sus leyendas y diversos asentamientos romanos.

 

En Cerecinos del Carrizal, nos encontramos con numerosos restos de palomares y uno grandioso de tapial con cubiertas invertidas y un gran patio interior y visitaremos un palomar único de adobo rojo, que posiblemente fuera un molino.

 

Nos dirigimos ahora hacia Piedrahita de Castro, destacando varios palomares pero sobre todo de planta cuadrada, con una especie de chimeneas en su parte superior que sirven de adorno y a la vez atraen a las palomas, también destaca otro de forma circular sin patio.

 

4 km. más adelante, en San Cebrián de Castro, observamos un espectacular palomar, que mezcla dos tipos de planta, semicircular y cuadrada, con zócalo de piedra y pintado de blanco. El resto de los palomares son de planta cuadrada.

 

Regresaremos por Piedrahita, para tomar la carretera que nos llevará a Pajares de la Lampreana, aquí los palomares están rodeados de cercas para el ganado, conviviendo todos los animales en perfecta armonía.

 

Seguimos hacia Manganeses de la Lampreana, a unos 5 km. donde percibimos que estamos llegando al corazón del territorio de los palomares en la comarca. En esta verdadero paraíso,  descubriremos palomares de diversas formas, tamaños y calidades.

 

Continuamos hacia Villarrín de Campos, centro neurálgico del recorrido y lugar de mayor concentración de palomares con diferente ornamentación en sus tejados en torno al campo de golf. Otro gran número de palomares se encuentra hacia la salida hacia Castronuevo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A unos 8 km. llegaremos a Villalba de la Lampreana, repleto también de palomares, de diversas formas e incluso unidos a la vivienda. Aquí finaliza este itinerario, y os proponemos dos alternativas: regresar a alguno de los lugares de descanso o continuar hacia el Norte de la Comarca para enlazar con el itinerario III.

ITINERARIO 3

Iniciamos nuestro recorrido en Villarrín de Campos. Siguiendo hacia el Norte nos encontramos con uno de los atractivos más importantes que posee la provincia de Zamora, las Lagunas de Villafáfila.

En torno a este paisaje y siguiendo por la carretera que nos lleva a Villafáfila, haremos un alto en Otero de Sariegos, en el que nos sorprende antes de llegar, un palomar de extraordinarias dimensiones que simula una basílica. En el pueblo, el observatorio de las Lagunas, construido en forma de palomar, no desentona el ambiente. Llegando a Villafáfila, en sus alrededores son visibles gran cantidad de palomares, bien conservados, junto 

 

al Centro de Interpretación de los Palomares, lugar emblemático para el conocimiento de los mismos.

 

 

 

Seguimos la ruta hacia San Agustín del Pozo, para continuar hacia Vidayanes, donde existe un palomar de planta circular con una rica ornamentación, y a la salida del pueblo observamos una curiosa construcción, se trata de un casetón cupulado.

 

 

 

 

 

 

Tomamos de nuevo la ruta que nos lleva a Cerecinos de Campos, cuna del escultor Baltasar Lobo y en la salida hacia Villalobos divisamos varios palomares, de planta cuadrangular, rodeados extrañamente de árboles.

Villalobos conserva restos de su recinto amurallado, viviendas nobiliarias y un monasterio restaurado, regentado por monjas clarisas. Observamos varios palomares tanto a la entrada como a la salida del pueblo, en dirección a Vega de Villalobos, dónde admiramos las chimeneas de sus bodegas y un grupo de palomares que nos acompaña por la carretera  que se dirige Quintanilla del Molar, por donde seguiremos hasta Villanueva del Campo, pueblo de generosas dimensiones, de gran riqueza agrícola, ganadera y arquitectónica, tanto a nivel tradicional en la construcción de palomares como a nivel eclesial. Saliendo de Villanueva y por la N-610 a 5 Km. a la derecha saldrá el desvío hacia Castroverde de Campos, pueblo que conserva algunas de sus murallas y un gran número de casa señoriales. En gastronomía podremos degustar el fruto del palomar, es decir, “el pichón”, sabroso manjar muy cotizado y codiciado.

Desde Castroverde nos dirigimos hacia Villamayor de Campos, antes de entrar en el pueblo, a la izquierda de la carretera, observamos un grupo de palomares de diversas características.

Finalizamos esta ruta dirigiéndonos a Villalpando, verdadero centro de comunicaciones de la comarca, que conserva un gran número de iglesias de distintos estilos, monasterios, Palacio del Condestable de Castilla, recinto amurallado y unas magníficas puertas de entrada a la ciudad, la de San Andrés y la de Santiago.